No es lo mismo el español que el castellano, no

Esta es una idea que se me ha ocurrido después de leer un divertido artículo de opinión de El País, escrito por una profesora de Lengua Española de la Universidad de Sevilla. Ya de pequeño recuerdo que uno de mis maestros (que no profesores, estos ya son en Secundaria) nos decía que había una diferencia entre el español y el castellano, aunque creo que ninguno de nosotros prestábamos mucha atención a sus palabra; sin embargo, tras la lectura de este artículo, hoy veo claramente lo que quería decir.

 

Y es que, cuando se enseña la asignatura de Lengua en cualquier nivel básico, en realidad estamos conociendo las reglas gramaticales y semánticas del castellano, que era la lengua que se hablaba en España en el momento en que empezaron a forjarse esas reglas. Y hablando en plata, si uno quiere hablar el español correctamente, son las reglas castellanas las que debemos seguir, sobre todo las de la pronunciación. Y la verdad es que eso es tan difícil, como pedir a cualquier habitante de una zona de España que pierda su acento, que a veces no concuerda mucho con esas mismas reglas.

Son muchos los millones de personas que hoy en día hablan el español; y digo bien, el español, porque el castellano, aunque sea la lengua madre, cada vez se ha ido perdiendo más y más, hasta tal punto que en nuestra misma tierra, hay tantos dialectos de ella que casi se están convirtiendo en otras lenguas distintas. Algo así pasó en Europa con el latín, aunque por supuesto a una escala mayor; y hoy en día, los dialectos tan diferenciados del castellano son los que realmente se conocen como español.

¿Y qué pasó en América tras la colonización? Pues que, aunque al principio la lengua que se exportó allí era el castellano, con el paso de los siglos se ha ido transformando en otras distintas, que se engloban dentro de lo que llamamos “español”; así, con el paso de los años, y la emigración a Estados Unidos, y de los estadounidenses a otras partes del mundo, podemos decir que es este español el que se habla de forma global, y tened por seguro que está muy lejos del original castellano, con sus fuertes fonemas y sus rígidas reglas gramaticales y de ortografía. ¿Y es esto algo malo? Para mí, que solo ha hecho enriquecer el idioma.

Por cierto, si estáis interesados en leer el artículo del que os hablé, lo podéis encontrar aquí.

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